De Semántica

Julio 19, 2010

Leía hoy la noticia que Google ha comprado MetaWeb, la compañía que ha desarrollado Freebase, una base de información que contiene y relaciona datos de personas, lugares y cosas de forma estructurada con el fin de proveer un punto de acceso a esta información de manera efectiva.

Es una gran noticia, en lo personal Google me parece una empresa que pone mucho énfasis en apoyar y empujar el desarrollo de nuevas tecnologías, basta con ver la apertura de su sistema operativo para móviles y el desarrollo constante de APIs para sus servicios, y su interés en Freebase demuestra que buscan trabajar y desarrollar nuevas aplicaciones en el área de la web semántica.

¿Qué se puede esperar de Google+Freebase? Es imposible decirlo, pero al menos a mí me gustaría que sirviera como habilitadora en el desarrollo de servicios centrados en información con semántica (significado), con la posibilidad de intercambiar conocimiento e interactuar entre distintos servicios, de Google y no de Google.

Habilitadora en el sentido que provee de herramientas para que la comunidad desarrolle las aplicaciones. Sin embargo, no estoy de acuerdo en muchos comentarios que leí en Twitter y algunos blogs que vaticinan expectantes nuevos servicios creados por los mismos de Google, como si estuviera sólo en las manos de esta compañía añadirle semántica a la información del internet.

Las herramientas, lenguajes y estándares para la Web Semántica ya están disponibles, “sólo” falta ponerlos en práctica para demostrar los beneficios de ofrecer la información de nuestros sitios y aplicaciones Web utilizando estas herramientas. Algunos ejemplos interesantes son: la apuesta de la BBC para el mundial de Sudáfrica 2010, utilizando una ontología para estructurar su información y generar estadísticas interesantes; la página de Newsweek que ya incluye en su código anotaciones RDFa para describir autores, citas, fuentes, etc.; y de los más interesantes, Facebook con su protocolo OpenGraph, que también utiliza anotaciones RDFa para describir y agregar meta-información a cualquier página Web para que ésta tenga la misma funcionalidad de una página de Facebook.

Como generalmente pasa con nuevos paradigmas, se necesita un proceso de adaptación, guerras de lenguajes y estándares y demostración de beneficios comerciales para las empresas. Sin embargo, lo importante a repetir aquí es que ya existen las herramientas para (entre otras cosas) estructurar nuestras bases de conocimiento[1], agregar desde ya información semántica a nuestros sitios Web[2], y describir cada porción de contenido con anotaciones[3 y 4], que muy probablemente resultará en mejores resultados en buscadores (aló SEOs), más significado a nuestro contenido, y mucha más interacción entre servicios y aplicaciones que van más allá de simples ‘mashups’ de contenido.

La verdad, esto suena bien, y seguramente será muy interesante!

La Web Ubicua

Junio 3, 2008

Mucho se habla y se ha hablado en los últimos años acerca de la “Web 2.0″, de blogs, comunidades y start-ups que han venido a revolucionar no solo el Internet sino nuestros hábitos personales y comerciales. Sin embargo, dicho término no nace por una segunda versión o generación del Internet, sino que nace como un término confuso que unos utilizan para definir interactividad del usuario, contenido generado por el usuario, utilización de tecnologías ajax, y especialmente como un término para marketing. Esto ha creado todo un ejercito online que se dedica a generar y desarrollar ideas - que en mi opinión es la parte buena - o que “generan” (o copian) contenido de manera excesiva con el único fin de posicionarse “alto” - que para mí es la parte mala, la del marketing - para luego sacarle un provecho económico. Esto ha llevado a que muchos se pregunten qué hay más allá de la Web 2.0, y obviamente obtienen una respuesta sencilla y trivial: Web 3.0.

Esto personalmente es algo que a mí me molesta, porque es una manera de adelantarse a los hechos a veces por una tonta idea de querer ser los “primeros” que lo mencionan, cuando en ocasiones con comentarios así dejan ver que ni siquiera comprenden a lo que se le llamó 2.0. Obviamente escribo este post tratando de ser lo mas cauteloso posible para no caer en lo mismo, y por eso he titulado el post como “Web Ubicua”, el concepto detrás de la visión de red de Sir Tim Berners-Lee, inventor de la World Wide Web.

Para comprender mejor el concepto de Web Ubicua, es importante comprender a sus antecesores. La Web inicial contenía archivos HTML estáticos descargados por los usuarios para obtener información, en términos numéricos ésta vendría siendo la Web 1.0, aunque insisto en que no soy muy partidiario de dicha numeración. Con el tiempo apareció CGI que dió paso a lenguajes de programación que generan contenido dinámico, permitiendo aplicaciones Web mucho más ricas y útiles, dando paso a la Web dinámica. Este dinamismo es el verdadero culpable de la 2.0, un concepto de interactividad, más que una tecnología concreta. ¿Cuál es el siguiente paso, entonces? Según Berners-Lee, una Web ubicua donde exista una interacción que incluya el espacio y el contexto, una Web que “comprenda” y que esté “en todos lados” - de allí el término ubicua.-

¿Qué significa esto? No me atrevo a definirlo, sin embargo si puedo nombrar ciertos proyectos, tecnologías y estándares que pueden dar una idea:

1. Computación en todos lados: es curioso ver como la computación ha evolucionado desde mainframes utilizados solo por grandes corporaciones, a la revolución de computadoras personales llegando al usuario común, hasta dispositivos portátiles inteligentes, el más común los celulares (móviles). Tecnologías como J2ME o Google Android (para móviles) podrían permitir varios dispositivos inteligentes por persona, y si imaginamos que entre ellos se pueden comunicar y compartir funcionalidad, podemos imaginar todo un entorno de trabajo inteligente.
2. IPv6: este tecnología no está relacionada directamente con el desarrollo de la Web ubicua, sin embargo me resulta interesante que los planes de implementación de IPv6 son a corto plazo, y que ofrecerán miles de IPs por metro cuadrado en la Tierra. Se podría pensar en una cantidad por demás exagerada a las necesidades actuales, pero resulta curiosamente muy útil para el punto #1 :-) .
3. Semántica: muchos utilizan el término de Web Semántica para definir a la Web 3.0, pero en mi opinión la semántica es solo una herramienta que permitirá la ubicuidad. ¿Qué es la semántica? Pues podemos recordar que en nuestro idioma tenemos un vocabulario que nos provee del conjunto de palabras que podemos utilizar; la sintáctica nos define cómo unir los elementos del vocabulario en oraciones y conceptos; y la semántica nos permite entender o comprender las oraciones. ¿Qué busca la semántica en la Web? Pues ahora que tenemos estándares que nos permiten formar oraciones y que las máquinas se puedan comunicar (XML), se necesita desarrollar estándares que permitan a las máquinas comprender esos datos para poder relacionarlos y comprenderlos. En otras palabras, si una máquina comprende cierta información, se busca que a partir de ellos y de otros datos espaciales y/o temporales pueda inferir información adicional que sea realmente útil. Estos estándares existen en la actualidad aunque no son tan conocidos, pero el mismo Berners-Lee es parte del grupo investigador. Resource Description Framework o RDF permite modelar datos y definir meta-data que relaciona “objetos” (o conceptos); y Web Ontology Language o OWL que es un lenguaje que utiliza RDF para definir ontologías que permitan representar conceptos y sus relaciones en un dominio.
4. Aplicaciones en línea: y no hablo de las aplicaciones Web actuales, sino de aplicaciones mucho más potentes que son almacenadas y ejecutadas en línea, permitiendo que las aplicaciones que usamos a diario estén en Internet y no en nuestras terminales. Ya existen aplicaciones de este tipo en la actualidad, pero resultan interesantes algunas propuestas como el Google App Engine, que empiezan a ofrecer este tipo de servicio.

Con estos 3 términos las opciones, en mi opinión, son infinitas. Podemos imaginar un ejemplo sencillo, sin caer en la fantasía, en una aplicación para nuestro móvil que nos transmita información importante acerca de la calle donde nos encontramos, y que se comunique con nuestra tienda de preferencia para hacer un pedido que se relacione con ello. Es todo un cambio de paradigma donde pasamos de una red “tonta” con terminales inteligentes, a una red inteligente con terminales inteligentes que está consciente de nuestro entorno y trabaja para nosotros.

La Web Ubicua es un concepto que está aún en desarrollo, pero llama curiosamente la atención como se van complementando algunas tecnologías que nos permiten imaginar (o soñar?) lo que podemos esperar en un futuro no muy lejano. Sin embargo, igual me gustaría que todo esto que menciono sea solo una pequeña parte de lo que está por venir, y que aún falten muchísimas cosas por explorar y descubrir.