Del estudio, el trabajo y la especialización

Junio 26, 2009 · Imprime esta entrada

Un poco en la misma temática de este post, llevo mucho tiempo queriendo escribir acerca de universidades, carreras, experiencia laboral, las diferencias entre éstas, etc. Es un tema en el que creo que hay muchas diferencias de opinión, y hay ciertas cosas en las que me gustaría dar mi percepción personal. Empezaré diciendo que me atrevo a escribir sobre esto pues creo que, en mayor o menor medida, he experimentado en los últimos años el pertenecer a los lados interesados: he vivido lo que es ser estudiante, auxiliar de cátedra en Guatemala, trabajador en la empresa y profesor de práctica (y a veces teoría) aquí en España, y eso me ha permitido observar y compartir muchas opiniones en varios bandos y en variados ambientes.

Mi motivación principal se debe a que existe una opinión en la empresa privada de que las carreras y los títulos universitarios aportan muy poco en la formación del profesional, y que muchas de las enseñanzas que se le da al estudiante no le ayudan en su futuro. Esto en gran parte es cierto, la opinión que más se repite es: “para trabajar, a mi no me sirven de nada 4 cursos de física, o que sepa como derivar o hacer integrales”, ¡y es cierto! Hasta donde tengo entendido, en ninguna empresa te piden como requisito que seas un experto matemático (salvo las que se dedican a eso, claro está :P), o exigen ver tus calificaciones para saber si fuiste o no un buen estudiante.

Además, existe un sentimiento general entre los recién graduados de sentirse burlados cuando llegan a una empresa y observan cómo otras personas que probablemente nunca han entrado a un curso universitario, o que nunca terminaron su carrera, con un sueldo igual o mayor al suyo, creyendo haber desperdiciado 4 ó 5 (o más) años de su vida con la esperanza de estar forjándose un mejor futuro. Las empresas, por un lado, buscan eficiencia tanto económica como temporal - en el sentido de “tiempo” utilizado para realizar una tarea -, por lo que si una persona tiene la iniciativa y la capacidad de realizar una labor específica, no influye si tienen una carrera o no, sino la experiencia y la apertura a aprender y formarse al realizar su trabajo. De allí que muchos se pregunten: “¿De qué sirve entonces estudiar una carrera?”

Éstos son hechos que no se pueden refutar, sin embargo creo que es un tema de percepción, más que un engaño o sistema fallido. Una cosa está clara, una empresa no va a aceptar a un candidato sólo por tener un título, sino por lo que sabe hacer. Al día a día nos encontramos con personas con títulos universitarios que no saben hacer prácticamente nada, y con personas que por razones varias no estudiaron y son más capaces que cualquier otro. ¿De quién es la “culpa” entonces?

Personalmente creo que existe “culpa” - por llamarlo de una manera - en la manera que manejan el concepto de carrera de parte de 2 bandos: el estudiante y los docentes, éstos últimos los que más. El estudiante por su parte percibe la carrera como el paso lógico a seguir, siguiendo un plan o buscando una ruta para asegurarse su futuro. Sin embargo, busca terminarla tan pronto sea posible, viendo como obstáculos los distintos cursos propuestos y siguiendo la fórmula establecida por estudiantes de años anteriores para aprobarlos lo más rápido posible, como si fuera una competición. En mi opinión, el estudiante debe aprovechar los años universitarios como sus años de formación en todo el sentido de la palabra: absorber todo lo que se enseña, de tener curiosidad por el funcionamiento de las cosas, de cuestionarse, de darle sentido a muchas incógnitas, de experimentar, de aprender, de abrirse la mente a otras percepciones, a otras opiniones, de quitarse el miedo a lo desconocido y formarse la capacidad de comprender, conocer, buscar y crear. Decía un profesor mío que lo que él buscaba era que sus estudiantes aprendieran a aprender - algo sumamente útil en la empresa - además de extender ese concepto a saber aprehender lo que puedan enseñar los profesores.

Sin embargo, en mi opinión esta falta de curiosidad y de interés de parte de los estudiantes es en gran parte culpa de los encargados en fomentarla. Ya sean los profesores de teoría o de práctica, asistentes o auxiliares de cátedra, o los encargados del material didáctico, todos deben buscar la manera de llamar la atención y el interés de quien les escucha. Se dice que para dar clases hay que tener ese don, lo cual estoy completamente de acuerdo, pues por experiencia me he topado con “docentes” que lo toman como un trabajo aburrido: preparar el curso - que por cierto es el mismo todos los años, con algunos pequeños cambios -, llegar al aula, decir lo que haya que decir, responder preguntas, preparar ejercicios, revisar, exámenes y listo. Sin importar de qué tema están hablando, todo es rutinario y monótono.

Lo peor del caso es que ocurre en todas partes y en todas las carreras. Profesores de periodismo que hablan lo mismo de hace 20 años, quedando completamente obsoletos hacia los nuevos medios de comunicación. Que yo tampoco estoy en contra de estudiar/enseñar lo que ha sucedido anteriormente - en este ejemplo, estudiar la historia del periodismo - pero como base para demostrar el proceso que ha llevado a los métodos y datos actuales. Profesores de informática que no despiertan la curiosidad de los estudiantes con nuevas tecnologías o paradigmas de computación, y se limitan a contar la misma historia que - en este caso - se puede aprender en Internet. Debo aclarar que no es algo generalizado, personalmente he tenido la oportunidad de tener muy buenos profesores que de distintas formas te abrían los ojos y te despertaban la curiosidad, y eso es algo que no he olvidado y que, de hecho, he utilizado diariamente en  el trabajo.

Como en todo, debe haber un balance de las cosas. Tenemos por el otro lado ejemplos de docencia y cursos en el que se muestran sólamente conceptos modernos, llenando al estudiante de cosas que puede entender en superficie, olvidándose que existe una base para todo esto - y por lo tanto, sin fomentar la curiosidad del por qué las cosas funcionan como funcionan. Hablo de lo que sé, y me he topado con cursos a estudiantes donde les enseñan de pies a cabeza un lenguaje de programación, lo venden como una especialización de una aplicación, pero sin comprender paradigmas, sin no tener al menos una idea de cómo funciona un compilador, un interpretador, el sistema operativo y las máquinas que utilizarán el código, el resultado puede ser una pseudo-solución probablemente no óptima o inadecuada, que “en la vida real” trae consecuencias. Entre tanta especialización, hay una falta de conocimiento general, y en áreas como las tecnologías de la información se necesita saber un poquito de todo, aunque sea para comprender las entrañas de lo que se está haciendo.

He dejado muchas cosas sobre el tintero, creo que es un tema que tiene mucha tela que cortar pero no puedo seguir haciendo más largo este post. Personalmente creo que se puede seguir hablando y contrastando la relación empresa/universidad, estudiante/docente, estudio/experiencia, a lo mejor lo divido así y lo escribo después :). Cierro este post haciendo una aclaración que quizás esté de más, pero aún así válida: todo lo aquí dicho no busca ser una generalización, personalmente conozco y he convivido con personas que son la antítesis de lo aquí escrito, y afortunadamente existe mucha gente con esa hambre de saber, aprender, experimentar, trabajar, y con la curiosidad justa o exagerada para crear muchas nuevas cosas.

Saludos a todos y gracias por leer :)

Comentarios

9 respuestas a “Del estudio, el trabajo y la especialización”

  1. IBCmass el 26/06/2009 2:59 pm

    Buenas tardes Paco, soy el SEO y social media manager de IBCmass. No suelo salirme del guión estipulado dentro de la conversación empresarial, pero creo que puedo aportar algo de más mal estar al tema.

    Soy SEO y experto en social media de manera autodidacta y gracia a algunos cursos privados. Mi carrera real es la de filólogo. Soy experto en letras, pero nunca jamás se le ocurrió a nadie pensar que en la facultad, en la cual sigo sacándome el título, que nuestro uso de estudios sociolingüísticos, nuestro muestreo de tendencias dialectales, nuestro buen conocimiento del uso de la palabra y todas estas grandes cosas que hacemos en las letras podría servir para posicionar, para entender a los tecnólogos o para hacer estudios específicos referenciales y sectoriales…

    La universidad nos enseña a entender el enrevesado mundo de la gramática, la lexicografía y la lexicología, pero nunca se atrevieron a guiarnos en el mundo empresarial, más que nada porque mi carrera es, cuanto menos, vocacional…

    Ya ves, de lingüista pasé a blogger y después SEO y ahora manejo las redes sociales como mi primera opción de vida. :D

  2. IBCmass el 26/06/2009 3:13 pm

    Perdona, una pequeña errata… Es Pablo, no Paco :D , lo siento.

  3. setoide el 26/06/2009 6:25 pm

    Da gusto poder tener la opinión de alguien que ha vivid la experiencia desde todos los lados del asunto cómo tú Pablo: alumno, profesor y profesional… Si puedo aportar algo a lo que cuentas, desde mi punto de vista, la Universidad hace tiempo que ha perdido el Norte respecto a las necesidades personales y profesionales de sus alumnos, perdida en la guerra por el poder interno y el arte de la política de muchos de sus integrantes se ha perdido el interés por el objetivo último: formar personas y profesionales. Os dejo un link a un post que escribí sobre el tema:

    http://www.turegano.net/2009/02/10/la-devaluacion-de-la-educacion-publica/

    Por otro lado, desde el punto de vista profesional, yo mismo y algunos de mis compañeros de trabajo más cualificados abandonaron sus estudios antes de finalizar sus carreras porque la Universidad ya no tenía nada más que ofrecerles y optaron por aprovechar esos años comenzando su vida profesional. Hoy en día no les ha impedido para nada llegar alto en sus carreras.

    Por mi parte opté por formarme en las áreas que realmente formaban el itinerario hacia el que quería enfocar mi carrera y que la Universidad no me ofrecía ni de lejos y a la vez comencé a trabajar a media jornada en un trabajo que realmente me permitió desarrollar y mejorar mi perfil.

    En mi opinión la Universidad necesita una reforma de pies a cabeza para volver a ser competitiva y me temo no tiene nada que ver con cobrar más caro el último curso con la denominación de masters a la Boloñesa.

  4. pacunar el 6/07/2009 10:46 pm

    @IBCmass: Muchas gracias por tu comentario! :) … es realmente interesante lo que dices, y es justamente algo que no se debería ignorar: la aplicación de lo que se enseña/aprende en la universidad en trabajos “de la vida real”. Tu experiencia me parece un buen ejemplo, y especialmente en este mundo online, con lo importante que es el “poder de las palabras”. Gracias, y no pasa nada con la errata! ;)

    @setoide: me quedo con tu frase “se ha perdido el interés por el objetivo último: formar personas y profesionales.” … y es que es justamente lo que algunos profesores/docentes parece que han olvidado. Te lo digo como experiencia personal, de observar en la uni profesores que lo ven como el trabajo rutinario, el “marrón” de tener que dar clases! Muchas gracias por tu opinión y por compartir tu experiencia, le pone algunos puntos a las íes :P

    saludos!!

  5. este enlace el 13/05/2015 5:57 pm

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  6. tu semana santa el 22/05/2015 5:07 am

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