5 … 4 … 3 … 2 …. (Tercera Parte)
Septiembre 23, 2008 · Imprime esta entrada
5 … 4 … 3 … 2 …. (Primera Parte)
5 … 4 … 3 … 2 …. (Segunda Parte)
Fui directo a coger el autobús. La incertidumbre se palpaba en el aire. Contrario a lo que sucede en un día normal, la parada del autobús estaba prácticamente desierta. Tres o cuatro personas esperaban nerviosas, ante la mirada desafiante de un par de policías.
- Eh! usted, su documentación – me dijo uno de ellos -.
- Y póngase contra la pared, abra las piernas y suba los brazos – me dijo el otro -.
Obedecí sin mas.
Luego de haberme sentido practicamente violado por las manos del segundo de esos cabrones, me subí al autobús, me senté al lado de la ventanilla y mientras nos poníamos en marcha ví con repulsión, como el bastardo de uniforme que me acababa de cachear, me guiñaba el ojo y sonreía sarcásticamente. Hijo de puta, pensé. Me fijé en el arma que llevaba en la cintura y me imaginé cogiéndola en un milisegundo y a continuación apuntándole a la cabeza y volándole los sesos.
Olvidé el incidente e intenté pensar en lo que haría al llegar a Sol. Recosté la cabeza en la ventanilla y sin casi notarlo empecé a llorar. Podía contar una a una las lágrimas, cayendo por la pendiente inerte de las mejillas. Hace tiempo que había aprendido a llorar así, sin inmutarme, sin un sollozo, solitario.
“Al final en esta vida uno no es lo que quiere ser…, - me dije a mi mismo - …se es lo que se puede, y ya está…”





a policias estos, estos si no la hacen