El día que marcó un antes…. y un después

Julio 4, 2008 · Imprime esta entrada

Este relato lo hemos ido armando entre varios miembros de Sinctrl, cada uno ha colaborado con texto o imágenes propias.

Daligt:

El saber que ahí viajaba la respuesta a mis problemas, me bloqueaba el pensamiento y no sabía que hacer ….

Jcab:
Todo parecía tan extraño. Tan calculado. Tan coincidente. Hacía dos minutos sentía que todo estaba perdido, me resignaba y buscaba excusas para justificar mi situación y de pronto apareció, la posible respuesta a todo pasó por la estrecha y agrietada calle del café en donde me encontraba. Me quedé perplejo. Cuando desapareció volví a refugiar la mirada en el café ya frío que tenía en frente. Pensaba y no pensaba en nada, intentaba calmarme, ordenar las ideas.

No sé cuanto tiempo estuve así, reaccioné cuando el camarero me tocó el hombro, ¿está usted bien? me preguntó. Le sonreí, creo que lo estaré, le dije. Le pedí la cuenta y me levanté. De pronto tenía claro lo que tenía que hacer. Cuando me dirigía a la puerta no sabía si llovía o había parado ya. Maldito día para olvidar el paraguas.

Pacunar:
No había parado de llover, pero así como en los días en los que me sentía inmensamente feliz (o profundamente triste) me dispuse a caminar a casa aunque me mojase, esperando que el olor a lluvia y ese tono gris de la ciudad me ayudara a pensar claramente. No es el fin del mundo, pensé, y como buen metódico que soy, empecé a recordar cómo había caído en esta situación para ver si encontraba escondida alguna solución, ahora ayudándome con la pequeña luz de esperanza que hace unos minutos acababa de pasar frente a mí.

El día que le conocí empezó todo, ese día supe desde el primer instante que era el tipo de personas que sin quererlo o sin saberlo marcan un ‘algo’ en la vida de los que le rodean, siempre tan carismático, siempre tan sonriente, de esos que sobresalen del grupo en el que se encuentran. Hablando con él mi timidez al entablar conversación con un completo desconocido desaparecía, así como esa preocupación de buscar algún tema “políticamente correcto” para no pasar verguenzas, pues él siempre sabía de qué hablar. Noté, sin embargo, un aspecto sombrío y melancólico en su mirada, como quien esconde una historia que no quiere recordar pero que siempre está allí presente, acosándole durante el día y apareciéndo en sus sueños por la noche. Nos intercambiamos nuestros datos de contacto y quedamos en juntarnos algún día para conversar más tranquilamente sobre un tema de trabajo en el que podríamos ayudarnos mutuamente, aunque según él, era una simple excusa para unas cañas o una buena comida.

Larroyo:

No cabía duda alguna. El virus continuaba vivo en él y cada vez con mas fuerza. Unicelular, solitario, sin prisas. Navegando en sus entrañas, perdido en la inmensa y compleja red de la vida.

Rodeaba su corazón, acariciaba sus paredes y el cosquilleo se volvía latente. Se revolvía sobre su propio eje dibujando rutas indescifrables, se asomaba a través del globo ocular y luego, reposaba durante unos segundos.

Emontes:
Había salido como todos los jueves a tomar un café con mi buen amigo, un científico como pocos, una eminencia, pero que vivía con una sola idea en su mente, buscar la cura para la enfermedad de su hijo, un chaval joven y alegre, con unos ojos enormes que solo verle te invitaba a sonreír, pero marcado por una enfermedad mortal, de esas a las que el ser humano aún no encuentra una explicación. De repente paso lo inesperado y una llamada que nos confirmaba lo peor, el chaval había muerto, y no por la temida enfermedad sino en un accidente de moto.

Pasé el resto de días pensando en lo arrepentido que estaba ese buen hombre, que en lugar de haber estado mas tiempo con su hijo se dedicaba únicamente a encontrar la cura, y se le olvidó vivir y amar intensamente a los suyos, haciendo infeliz precisamente a la persona por la que vivía obsesionado de curar.

Comentarios

Una respuesta a “El día que marcó un antes…. y un después”

  1. Yas el 30/11/2008 5:42 am

    Con ésta historia, me tenían con el alma en un hilo. Muy Buena. Felicitaciones

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