De como me convertí en Geek: Mi primer computadora
Mayo 23, 2007 · Imprime esta entrada

edeleon dice:
Recuerdo mi primer computadora (esta vez sere fiel al lenguaje chapín), cerca de finales de los 80’s, reconozco que entre un poco tarde a este mundillo, pero dadas las circunstancias de un país del tercer mundo, creo que fue el momento justo. Ese día mi padre llego emocionado contandonos que iba a llevar una computadora nueva a casa y que teníamos la posibilidad de escoger el color del monitor verde o ambar, que eran los dos únicos disponibles para pantallas monocromáticas, en ese momento, sin dudarlo, escogí el color ambar. Era un flamante 80286 con 2MB de memoria RAM, recuerdo que tenía instalado el MS-DOS, el Professional Write, Quattro y Basic, su respectiva disquetera de 5 1/4″, la torre gigantesca de color crema que pesaba una tonelada, ese día recuerdo que no dormí simplemente haciendo dir, cd, md, era lo único que conocia por ese entonces.
Recuerdo las largas horas de batallas con mi hermano luchando con el juego de los monos de Basic, los primeros virus de la mano del Mandy.exe que eran unas chicas en pelotas de muy baja calidad y ciclos de 1 segundo, que a estas alturas me pregunto como habrá podido llegar hasta mis manos. Luego la cosa fue cobrando sentido y ya usaba la compu para hacer mis tareas del colegio, para luego imprimirlas en mi impresora Epson de puntos de carro ancho, que hacia más ruido que la lavadora. La primera vez que abrí la compu con la curiosidad de saber que iba por dentro, pero es esa curiosidad la que me sirvió para encontar mi vocación, así como alguno habra encontrado la suya con el juego de médico que le regalaron sus padres y haciendo prácticas con las vecinitas.
La respuesta de JCab:
En mi caso la computación llegó entre 1986 y 1987 de la mano de Hewlett Packard. Mi papá le compró a unos amigos una HP-150, ahora que la veo me parece obsoleta pero en ese momento pensé que era el aparato mas moderno de la historia sobre todo porque ese modelo venía con una pantalla “táctil” (en realidad la pantalla estaba rodeada de infrarojos que detectaban el sitio donde pulsábamos) y los caracteres eran verdes. Mi papá me enseñó un programa para dibujar con ayuda de la pantalla táctil y ya me apropié del aparato, recuerdo que en ese momento despertó mi pasión por el mundo de la informática.
Pasaba horas sentado frente a la pantalla verde, sobre todo cuando complementamos el equipo con una impresora de matriz que ocupaba medio cuarto. Allí empecé a conocer y enviciarme con programas como Banner Manía, Printmaster y mi compañero de trabajos el Professional Write (nunca me gustó Word Perfect).





Aunque no soy informática, quiero compartir con ustedes, mi primer contacto con las compus: tenía 4 años cuando mi papá llevó a la casa creo que de las primeras compus personales portátiles (para la época) por su trabajo. Recuerdo que nos dijeron a mi hermana y a mi que no la tocáramos porque “es de su papá”. Pero mi hermana y yo no pudimos resistir ese bicho como una tele pequeñita (la pantalla era como de 3 pulgadas), con una cosa que parecía de nave espacial (era el teclado inclinado que se desprendía) y un montón de cables y hoyitos… Así que agarradas de la manita, sin apenas llegar a sobrepasar la altura del escritorio, después de pasar hipnotizadas como 10 minutos viendo el bicho ese, decidimos, al estilo E.T., alzar un dedo para tocar al menos una de las teclas…. Lo hicimos, pero nos dio miedo que nos descubrieran, asi que nos fuimos y no volvimos a tocar una compu hasta más tarde. Esto que les cuento fue en 1978.
Un saludo!!
Jejeje, pues a mi me paso lo mismo aqui en la oficina que hasta hace dos semanas no me atrevia tocar la cafetera porque no sabia como funcionaba y no queria romperla, pero la urgencia de un cafe me hizo vencer el miedo y tocar el dichoso aparato.
La pérdida de mi virginidad informática llegó en 1989, que hasta un curso de Print Master y Logo me mandaron a hacer, jajaja. Basic y Quattro, jajaja, ya no los recordaba.
Pero el premio al mejor recuerdo se lo lleva el que menciono a Mandy.exe jajajajaja.
Después de eso, ya como en el 91, una Apple Classic, y desde entonces, hasta el 2002 que dejé el trabajo en computación no me separé de Mac.
Saludos.
Petro: Jajaja que buena, me imaginé el cuadro.
Andy: Logo… Mac… eso ya irá saliendo en posteriores posts, yo hasta hace poco descubrí las Mac y me engasó todo el tema.
¡Saludos!
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Bueno, como voy a comentar en la tercera entrada no quiero dejar de poner el comentario de como empecé en esto de la informática.
Corria el año 1985 cuando fui a visitar a mi tio que se acababa de comprar un aparato algo extraño. Era como un teclado pequeño con teclas de goma. Lo enchufaba a la tele y jugaba a un juego llamado “El Muro” en el que una especie de mesa hacía rebotar un rombo que chocaba contra un muro al que le iban desapareciendo los ladrillos con cada golpe. Creo que, tras el Pong de mi vecino, era al primer videojuego que jugaba (mi vecino no me dejaba jugar al pong en su “consola”). Al año siguiente mi tio se aburrió del ordenador y nos lo regaló a mi hermano y a mi. Corría el año 1986.
En efecto, mi primer ordenador fue un Sinclair Spectrum de 16KB, que mi tio amplió a 48KB. Nos lo regaló junto a un lector de cassetes. En los primeros momentos, solo utilizabamos el ordenador para jugar. Recuerdo los míticos juegos de Dinamic, Opera Soft, Topo Soft, etc. Abu Simbel, Fernando Martín, Goody, Army Moves, Phantis, y tantos otros mas que dieron lo que hoy se conoce como “La edad de oro del soft español”. Yo puedo decir que la viví.
En aquellos primeros años mi hermano mayor tenía muy fácil impedirme usar el ordenador, simplemente se llevaba el lector de cassettes y ya no podía hacer nada. Hasta que leyendo una revista de Spectrum de la época, la increible MicroHobby, descubrí que ese ordenador podía hacer mas cosas que ejecutar juegos. Había una sección llamada “Tokes y Pokes” donde la gente enviaba pequeños programas y rutinas curiosas. Armado con la revista y el manual del ordenador empecé a experimentar el arte de la programación. Creo que desde entonces ya supe que mi vida iba a estar ligada a aquellos aparatos.
Ese ordenador me dio muchos buenos ratos hasta que la circuitería del teclado terminó por no aguantar mas. Al ser de plástico no soportaba bien las largas sesiones que tenía y acabó por quemarse. Pude repararlo en un par de ocasiones, pero a finales de 1990 dejó de funcionar. Poco después recibiría mi siguiente ordenador, mi Amstrad PPC512.
Hoy día aun leo las revistas MicroHobby que un grupo de nostálgicos ha escaneado y colgado en el proyecto Micro Hobby Forever (http://www.microhobby.org/) y juego a esos viejos juegos en los emuladores. El ordenador aun lo conservo sobre un atril en una estantería de mi casa, y también conservo el interface para joystick kempston, además de un buen puñado de juegos. El ordenador funciona correctamente, salvo el teclado claro. Se que hay tiendas que venden el circuito del teclado y que con el podría devolverlo a la vida, pero ya no sería lo mismo así que prefiero rememorar aquellos bonitos momentos.
hhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooollllllllllllllllllllkaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa